010 Influencers, buenos y malos

Influencers, buenos y malos

La palabra Influencers lleva unos cuantos años en el candelero mediático de las redes sociales. Digamos que son personas (más o menos conocidas o famosas) que son capaces de influir en otras personas y “convencerlas” de hacer algo que en un principio no tenían pensado hacer.

Digo en el título que hay influencers buenos y malos porque en estos años que llevo siendo un usuario activo (unas veces más y otras menos) de las redes sociales y el podcasting, he podido comprobar como hay veces que lo que las marcas quieren vender como influencers, no son más que famosetes de tres al cuarto que se ganan un buen dinero por hacer publicidad de la marca que les paga.

No estoy en contra de los influencers, entiendo que por ejemplo Fernando Alonso, tenga que llevar puesto siempre un reloj de la marca que lo patrocina o de la cual es imagen, pero eso no es lo que yo conozco por un influencer sino más bien un anuncio andante. Cuando hablo de influencers, hablo de personas que comunican algo que, persé, va a influenciar y de ahí el término influencers en inglés, en otras personas para darles ese empujoncito necesario para decantarse por un producto o por otro.

Los influencer son buenos cuando son como el maquillaje, que no debe notarse, si se nota es que se está haciendo mal.

Hay gente que hace bien su trabajo (remunerado o no) y consigue influenciar a sus seguidores de un modo natural, es el caso de podcasters como @Emilcar o @Alvarezdelvayo, ellos tienen una buena reputación en las redes, ganadas con esfuerzo y con honestidad. Si uno de ellos recomienda algún dispositivo, muchos de sus seguidores verán en ese comentario la información veraz que hará que se decante por ese producto y no por otro o simplemente le haga “picar” y comprar el producto del que habla. Sin embargo, hay muchos otros influencers, la mayoría (por no generalizar) pagados, que como no creen en el producto que nos están vendiendo, cometen errores tan de bulto que llegan a rozar lo ridículo. Es el caso de David Ferrer cuando, en un tweet, hablaba de su Galaxy S4 pero enviaba el tweet desde la aplicación Twitter para iPhone.

Flaco favor le hacen estos caros influencers a las marcas ya que la mejor influencia que puedes conseguir para vender tu producto es hacerlo de calidad y que el boca a boca, el flujo natural de información, llegue a los oídos de tus potenciales compradores, si esto es así, los influencers amateurs, esas personas que llegan a centenares de personas y no a centenares de miles, harán que tu producto se venda y la conversión será infinitamente mejor pero claro, “viste” mucho más que un tío que tiene 841.000 seguidores en este momento diga que está usando un Samsung siendo mentira a que uno de 4.000 followers consiga que vendas una docena de smartphones.

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