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Notificaciones

Somos verdaderos esclavos de las notificaciones, quizás no te des cuenta pero en este preciso momento tu smartphone ha tomado el control de tu vida y sin que te des cuenta te está dictando los tempos cuando haces las cosas.

Cuando me compré el Pebble, mi smartwatch preferido, entendí que las notificaciones habían adquirido un papel demasiado grande en mi vida. Decenas de notificaciones diarias de cualquier aplicación, un Whatsapp, un like en Facebook, un me gusta en instagram, te han arrasado la aldea en Clash of Clans… las notificaciones interrumpían todos los momentos de mi día a día.

A partir de ese momento decidí que yo dictaría qué aplicación tiene permiso para interrumpirme y cual no porque, creedme, no es necesario estar encima de todas y cada una de las notificaciones que nuestros smartphones nos “regalan”.

notificacionesTe recomiendo quitar las notificaciones de los grupos de Whatsapp y Telegram, eliminar notificaciones de las redes sociales como Twitter o Instragram y, si me apuras, haz como yo y elimina totalmente la aplicación de Facebook y pasa a usar su estupenda y manejable versión web adaptable a pantalla de móvil.

En el caso de los correos te recomiendo ayudar a Gmail a “aprender” qué correos son importantes y cuales son totalmente prescindibles y no me refiero a los correos basura o spam. Hay decenas de correos del tipo newsletter o notificaciones de nuevos seguidores, recordatorios de servicios que, si bien no podemos considerarlos spam, si que podemos dejarlos apartados unas horas y abrirlos cuando tenemos tiempo y no cuando los caprichosos servicios decidan. Yo uso dos bandejas de entrada, la de prioritarios (con su correspondiente notificación push) y los no importantes, que no me son notificados y que leo diariamente cuando yo decido.

Además, si eres el afortunado poseedor de un smartphone con Android Lollipop, puedes conseguir que las aplicaciones no te muestren las notificaciones gracias a su estupendo control de notificaciones que trae de forma nativa esta versión de Android.

“El hombre es dueño de sus silencios y esclavo de sus notificaciones” o algo así rezaba el dicho, ¿no?

Comments

  1. almeyda says

    Interesante el tema de hoy. Yo al igual que tu he pasado por varias fases. Mi obsesión con las notificaciones comenzó cuando tuve hace ya muchos años una Blackberry para el trabajo. En aquella época el tener notificación instantanea de los mails era casi milagroso. Un mail era como recibir un sms.
    Tiempo después me pasé a Iphone y todas las apps empezaron a incluir notificaciones. Esto es como todo, al principio las quieres todas hasta que te das cuenta que te estás volviendo imbécil.
    Actualmente me he vuelto un anti notificaciones hasta tal punto que llevo el móvil en silencio casi todo el día y cuando me apetece lo miro. Para las llamadas tengo activada la vibración.
    Incluso los mails los tengo configurados para que solo se sincronicen cuando entro en la app.

    Tu hablas en tu podcast de tener solo los mails importantes en las notificaciones. Yo he llegado a la conclusión de que no existe el mail que no pueda esperar a ser leído el tiempo que a mi me parezca unas horas en el peor de los casos).

    De whatsapp, telegram y demás todo quitado. Del resto de las apps ni hablamos. Creo que soy el mejor ejemplo del talibán anti notificaciones ya que he pasado de un extremo justo al contrario. Será por un motivo puramente filosófico pero estoy convencido de que la relación de las personas con la tecnología tiene aun que evolucionar mucho antes de que lleguemos a un equilibrio satisfactorio.

    Un saludo y sigue así. Tocando temas interesantes y que nos hacen reflexionar.

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